La neuropsicología ayuda a entender cómo los cambios cognitivos afectan a la autonomía, el trabajo, los estudios, los vínculos y la forma de desenvolverse en el día a día.
Hay situaciones que aparecen con frecuencia en neuropsicología.
Olvidos frecuentes, sensación de no retener información o dificultad para recordar citas, conversaciones o información reciente.
Dificultad para mantener la atención, distraerse con facilidad, perder el hilo o sostener una actividad.
Problemas para iniciar tareas, priorizar, ordenar pasos, gestionar el tiempo, tomar decisiones o terminar lo empezado.
Dificultad para encontrar palabras, seguir conversaciones, expresarse con claridad o comunicar lo que se quiere decir.
Después de un ictus, traumatismo craneoencefálico, tumor, infección u otra lesión cerebral pueden aparecer cambios cognitivos o emocionales.
Tras un ictus u otros procesos neurológicos pueden aparecer secuelas visibles e invisibles.
Cuando aparecen olvidos, desorientación, cambios de conducta o pérdida progresiva de autonomía.
Pensar, responder, organizarse, leer, trabajar o estudiar puede requerir un esfuerzo muy alto.
Dificultades de atención, impulsividad, desorganización, olvidos, bloqueo ante tareas o sensación de vivir apagando fuegos.
La parálisis cerebral no afecta solo al movimiento. En algunas personas también puede influir en la atención, la fatiga, la planificación, la comunicación, la regulación emocional o la forma de desenvolverse en la vida diaria.
Problemas persistentes en lectura, escritura, comprensión, estudio, memoria de trabajo, planificación o rendimiento académico.
Irritabilidad, apatía, impulsividad, tristeza, ansiedad, frustración o cambios en la forma de relacionarse.
El entorno también necesita comprender qué ocurre, cómo acompañar y cómo cuidarse.
Identificar cómo funcionan memoria, atención, lenguaje, planificación y organización.
Diferenciar dificultades cognitivas, emocionales, neurológicas o del neurodesarrollo.
Buscar formas realistas de organizar tareas, tiempos y entorno.
Trabajar la frustración, el miedo, la pérdida de autonomía o el cansancio.
Ayudar a comprender qué ocurre y cómo acompañar sin aumentar la presión.
Encontrar apoyos que hagan tu vida más habitable y ajustada a tus necesidades.
En neuropsicología, el trabajo va más allá de medir capacidades. Se trata de comprender qué le ocurre a la persona y qué apoyos necesita.
Entrevista clínica y pruebas estandarizadas para comprender cómo funcionan tus capacidades cognitivas.
No solo ofrecemos datos, sino que explicamos qué significa en tu vida real, en tu trabajo, en tu autonomía.
Seguimiento y estrategias ajustadas a lo que realmente necesitas, no soluciones genéricas.
Las sesiones se realizan online, por videollamada por Google Meet, en un espacio privado y confidencial.
Las primeras sesiones se dedican a entender qué está ocurriendo. Después ofrecemos resultados, informe y seguimiento personalizado.
Psicóloga General Sanitaria y Neuropsicóloga Clínica.
Mi formación combina la psicología sanitaria, la neuropsicología clínica y el trabajo terapéutico con personas adultas, parejas y sexualidad.
Trabajo desde una mirada humanista e integradora, centrada en el vínculo terapéutico, la comprensión del malestar y el respeto al ritmo de cada persona.
Colegiada nº O-03382
Conocer más sobre míNo necesitas tener todo claro. La evaluación neuropsicológica está diseñada para entenderte.
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