Terapia individual, terapia de pareja y neuropsicología online
Puedes empezar terapia porque tienes claro lo que te ocurre. O puedes empezar simplemente porque sabes que no estás bien. Ambas cosas son suficientes.
En terapia individual iremos poniendo palabras a lo que pasa, comprendiendo tus emociones y revisando las formas en las que has aprendido a relacionarte contigo y con los demás.
Cuando el cuerpo y la mente viven en alerta, cuesta descansar, decidir o sentirse en calma.
Cuando la exigencia, la culpa o la comparación ocupan demasiado espacio.
Cuando el vínculo con otra persona se vuelve el centro del bienestar o del malestar.
Cuando decir que no, pedir o expresar lo que necesitas se vive con culpa o miedo.
No solo por fallecimientos. También rupturas, cambios vitales, pérdidas de salud o etapas que terminan.
Cuando se repiten dinámicas que duelen, confunden o dejan sensación de vacío.
La terapia de pareja no va de buscar culpables. Va de entender la dinámica que se ha creado.
Cómo os habláis. Cómo os defendéis. Cómo os herís. Qué necesitáis. Qué no está pudiendo decirse. Qué queda todavía por cuidar.
A veces la terapia ayuda a reparar el vínculo. Otras veces ayuda a tomar decisiones con más claridad y menos daño.
Cuando hablar acaba en discusión, reproche o distancia.
Cuando hay bloqueo, evitación, diferencias de deseo o malestar sexual.
Cuando el miedo, la desconfianza o la comparación deterioran la relación.
Cuando las tareas, la carga mental o el tiempo juntos se convierten en conflicto.
Cuando aparecen dudas sobre continuar, separarse o reconstruir.
La neuropsicología permite explorar la relación entre procesos cognitivos, emociones, conducta y funcionamiento diario.
No se trata solo de medir atención, memoria u organización. También importa cómo vive la persona esas dificultades, qué impacto tienen en su autonomía, su identidad, sus relaciones y su bienestar emocional.
La modalidad online se valora según cada caso.
Dificultad para sostener tareas, dispersión, lentitud o fatiga mental.
Olvidos frecuentes, sensación de pérdida de eficacia o dificultad para retener información.
Organización, planificación, inicio de tareas, toma de decisiones y gestión del tiempo.
Cambios emocionales, impulsividad, frustración o dificultad para manejar la intensidad.
Estrategias para mejorar autonomía, estructura, rutinas y adaptación cotidiana.
Todas nuestras sesiones se realizan por videollamada. La terapia online nos permite sostener un proceso estable y profundo.
Nos encantaría conocerte. Pide tu primera sesión sin compromiso.